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Sant Esteve de Palautordera, Barcelona
Hoy he descubierto el Verdadero Objetivo de la Vida: Ser Feliz.
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martes, 29 de septiembre de 2009

Malditas Obras

Lo peor de ser interiorista es admitir eso de "EN CASA DE HERRERO, CUCHILLO DE PALO". Una va haciendo cambios en casa, al principio pequeños, cambia los muebles de sitio, etc. pero llega el día en que la perfección puede más que la voluntad, y nos metemos en fregaos como éste: CAMBIAR UNA PUERTA DE SITIO, con el objetivo de hacer sitio detrás para EMPOTRAR UNOS ARMARIOS. Maldita la hora en que me metí a hacer obras!! (me rasgo la camisa y me cago en mi cara~~)


Aquí vemos el boquete practicado en la pared. Londreso total de polvo de ladrillo por toda la casa. A mí, que tengo la gripe, los mocos me salen de color ganchito.


Llegados a este punto de suciedad yesil, sólo me queda ponerme a llorar y fregar 1.000 veces el parquet.


El distribuidor de casa, tres días después del infierno. Sólo queda pintar y (HORROR) pavimentar el trozo de suelo donde antes había pared. Cabe decir que la simple visión de ese TROZO IRREGULAR NO EMPARQUETADO provoca en mí oscuros pensamientos de muerte y destrucción.

Seguiré informando. En la próxima entrega reventaremos una pared de 3 metros para empotrar un armario de Ikea (menudo suicidio). Agur!

miércoles, 1 de octubre de 2008

"Tranquila que te vamos a ayudar"

Es vergonzoso ver cómo algunos médicos de cabecera, al más puro estilo House, recetan antidepresivos como caramelos por si acaso y, paralelamente, te envían a hacer unos análisis de sangre para descartar que no sea algo físico. Y es entonces cuando te quejas y le dices que la medicación se la va a tomar su puta madre hasta que veas los análisis, y ellos, ni cortos ni perezosos, te envían al psiquiatra y al psicólogo del tirón, con la coletilla de

"... y te tomas las pastillas o no te curarás"

Y más vergonzoso es ir, finalmente, a visitar al psiquiatra, tragándote el orgullo y la autoestima, y que éste se niegue de pronto a visitarte, con la excusa de que "así no se hacen las cosas, existen unos trámites, ya hablaré yo con tu médico de cabecera".

- "Ya, pero tengo hora para hoy, y estoy con una medicación muy fuerte..."

- "Pues coges hora para la semana que viene, no es mi culpa no poderte visitar, tu médico ha incumplido los trámites, y es una lástima porque ahora mismo tengo la hora libre, pero no te voy a visitar porque lo tengo estrictamente prohibido"


- ¿... y la medicación?

- TE LA TOMAS.


(... ¿?)


Y ya el colmo es cuando, fiel al estado depresivo en el que estás, te traicionan las fuerzas y te entra la llorera justo en el instante en que ibas a cagarte en todos sus muertos, y al doctor en cuestión no le ocurre otra cosa que darte unas palmaditas en la espalda, mientras te acompaña fuera de su consulta, y te dice
"Tranquila que te vamos a ayudar"
cerrando la puerta en tu puta cara.


Sí, señor, ¡qué grande es la S.S.!!

jueves, 25 de septiembre de 2008

Mens Chunga in Corpore de Mierda


Desde que me pasó ESO en Vietnam (entonces me di cuenta de lo efímera que es la vida, yo, que me creía tan fuerte), las puertas de mi inconsciente se han abierto de par en par, cual enormes magnolias rojas y horribles.

Esa experiencia que no debería haber vivido, no allí ni entonces, ha desencadenado la crisis. Pero

el que quiere cambiar busca los medios;
el que no quiere, sólo busca excusas,
y por eso he decidido buscar los medios y tratarme adecuadamente. Estoy con ansiolíticos y antidepresivos, parezco un puto saco en el que echar fármacos de vez en cuando. También voy a natación diariamente, a cansarme sobremanera y vomitar el miedo y -de paso- los pulmones.

Ah, y vuelvo a ser vegana 100%. No a la explotación/maltrato/asesinato animal. Es una buena causa que supongo me ayudará a superar el trance.

Necesito cambios, cambiar es positivo.

Menos mal que Extremoduro ha sacado un disco estupendo (una obra maestra) y me acercaré al concierto el día 4. Si alguien quiere acompañarme, bienvenido será. Si no, lo más seguro es que vaya SOLA (para variar).

Aunque según mi médico, no debería escuchar este tipo de música porque somatizo los sentimientos que expresan las letras. A lo mejor tiene razón, y la somatización es un punto más que añadir a la lista actual, que no es precisamente corta.

"Para contarte
que quisiera ser un perro y olisquearte.

Vivir como animal que no se altera,
tumbado al sol lamiéndose la breva.

Sin la necesidad de preguntarse
si vengativos dioses nos condenarán,
si por Tutatis,
el cielo sobre nuestras cabezas caerá.

Buscando mi destino, viviendo en diferido
sin ser, ni oír, ni dar.


Y a cobro revertido quisiera hablar contigo,
y así sintonizar"


P.D. Cristi, no te enfades si no te llamo, no tengo ganas de hablar con nadie :(

lunes, 7 de julio de 2008

Maldita maldición

Crisis = Inspiración, y entonces escribo en el blog.

Me vais a perdonar por no actualizar antes, pero la ira era insuficiente incluso para un solo párrafo. Pero hoy ha caído la gota que colma el vaso (es mío es un vaso realmente pequeño), y me he decidido a escribir. Así que empezaré el post con un

MIERDA,
en mi línea, pues resulta que tengo la mala suerte de atraer, cual puto imán de los huevos, a muchos frikis y tontos del culo que se empeñan en poner a prueba mi elevado sentido del ridículo ajeno.

Mi friki actual es mi compañero de trabajo (el único pues somos dos, manda cojones), neurótico, hipocondríaco, metódico obsesivo y gilipollas mental de necesidad, al que estoy obligada a aguantar nueve horas y media diarias, durante las cuales me habla alto e ininterrumpidamente, asegurándose de que le escucho y le entiendo (tiene la puta manía de preguntarme "¿LO ENTIENDES?" como si la imbécil fuera yo) de lo que disfruta haciendo uso de sus instintos fisiológicos más primarios: comer, cagar y follar, pues resulta que es bulímico, cagón y un enfermo sexual.

Bulímico
porque se jala cada día, para comer, un tupper de 2,5kg. lleno hasta arriba de las más variopintas comidas: arroz tres delicias, pasta tres delicias, pollo tres delicias... en las que las "tres delicias" equivalen a todo tipo de conservas pasteurizadas de bote, mezcladas sin orden ni criterio. Tupper enorme que se acaba con gran esfuerzo y muchos sudores ante la sorpresa de los demás comensales, que le dicen "si no puedes más déjalo, tío", con cara de entre asco y sorpresa.

Y eso sin hablar de las toneladas de pipas de calabaza que engulle mientras trabaja en el ordenador, y que le tiñen los labios de blanco dándole un aspecto más enfermizo aún (tiene la piel muy blanca, yo le llamo bronceado de delineante).

Ni de los 2kiwis + 2yogurts BIO que desayuna metódicamente cada día a las 8:00, lo que le lleva a ser un

Cagón, porque durante la jornada laboral caga en cuatro sesiones de 12 minutos (es metódico hasta para ésto), con la posterior puta bromita de "he lanzado un torpedo", "ésto ha sido el desembarco de Normandía", o "yo no entraría ahí", buena recomendación por cierto, porque cuando he tenido que entrar en el baño detrás suyo, los gases tóxicos del ambientador concentrado de pared me han hecho salir estrepitosamente tosiendo y con los ojos llorosos.

Además va de artista y entra en el tigre con varias hojas en blanco y un lápiz, para dibujar cosas en perspectiva y almacenarlas en un carpesano que guarda junto a su mesa. Está convencido de que sus dibujos son buenos, pero son una puta mierda y apestan a ídem.

Y por último Obseso sexual, porque me tiene al día de sus peripecias sexuales con su mujer (lo hacen cada día, hecho que yo encuentro enfermizo y recurso fácil para parejas que no tienen nada interesante de lo que hablar), que por cierto es la única con la que ha estado y viceversa, y ambos están convencidos de que son unas máquinas de hacer el amor y si estuvieran con otras personas follarían "normal", a lo que yo le espeto
"¿Y qué es follar normal para tí, si nunca lo has probado con nadie más? A lo mejor los normales sois vosotros, y no salís de la postura del misionero. Además, cuando comes tantas pipas de calabaza (elevadoras de la libido y de otras cosas) es porque algo falla, colega."
Piensa que la multiorgasmia no existe, y quien afirma lo contrario miente. Por esa regla de tres, su esposa está cegada y engañada con su sex machine de ferretería, se conforma con poco y la compadezco profundamente.
¡Que alguien se tire a esa mujer, por dios, y le haga un favor!

miércoles, 3 de octubre de 2007

Bienvenida al Infierno

Esta mañana, al salir de casa, he tenido un pensamiento: Hoy no será un buen día. Pues resulta que algún gilipollas ha atrancado mi puerta del rellano con la ventana de ventilación (cosas del mal diseño), impidiéndome bajar a la calle. Me he visto gritando ¡auxilio! por el quicio de la puerta, hasta que me he dado cuenta de que el ascensor ya funcionaba (llevaba semanas estropeado), y ésa ha sido mi salvación.

Cabe decir que por esa ventana de ventilación, por otro lado enorme, ya que hace 1x2 metros, se ve perfectamente el interior de mi invernadero, y verlo así, desde la escalera, me ha dado la sensación de estar exhibiendo mi intimidad a la comunidad de vecinos. Vamos, como si en vez de mostrar mis plantas, se me mostrara directamente a mí, y en pelotas... Además, a Oscar le ha dado este año por plantar marihuana, y me ha puesto la planta en el invernadero. Esta mañana, el aroma porruno se extendía por toda la portería (a quién se le ocurre abrir ESA ventana)...

Así pues, una vez en barcelona, y tras una mañana lluviosa de dolorosa depilación (enooormes tiras de cera caliente arrancándome los pelos, la piel y el alma), he ido a buscar a mi amiga Cristina, que hace cinco días le abrieron el coche para robar cualquier cosa que hubiera en el interior (o sea, nada) y que, recuperada ya del disgusto, dos noches después se lo acabaron de destrozar con la intención de robarlo, pero sin éxito. "Los coches son pozos sin fondo", le he dicho cuando caminábamos en dirección al mío. Y no me equivoco... porque cuando he ido a arrancar, ha sido imposible.

LA BATERÍA HA MUERTO.



Menudo rock&roll: llama a la grúa, media hora esperando, conecta las pinzas a la batería, intenta cargarla, no funciona, "Señorita, a dónde los llevo", y yo: "Pues nos lleva -a mi coche y a mí- aquí al lado, a 60 kilómetros de nada..." ... El de la grúa con cara de disgusto, y el viaje una odisea, a todo trapo por la autopista con las ventanillas bajadas, y las quejas del tipo cada vez que le tocaba pagar un peaje.

Con el coche ya en buenas manos, he vuelto a casa a pie (1h. y media caminando por la carretera, vivo en el Culo del Mundo), pensando: "Pues menos mal que ha pasado hoy, y no el lunes, que es mi primer día en el trabajo nuevo", y me ha dado la risa. Ojalá todo fuera así de simple. Llamas a la grúa, te pegan el palo, y duermes pelada pero tranquila.

Y finalmente, y como no podía ser de otra forma -pues no olvidemos que hablamos de MI y mis Increíbles Historias Personales-, riendo en el arcén por la estupidez de mis problemas, se ha puesto a diluviar. He llegado a casa empapada como un pollo y riendo a carcajadas.

Al fin y al cabo... el día no ha estado mal... :)

miércoles, 26 de septiembre de 2007

La Reina del Proyecto en Negro

Mi vida fluye -de forma general- entre los dedos de Murphy y sus estúpidas Leyes,

... pues esta mañana he tenido una entrevista de trabajo de puta madre, en la que me ofrecían un cargo de delineante bien remunerado, con horario flexible, al lado de casa y mil ventajas más. Tengo muchas posibilidades de que me cojan. Así que,

... volviendo sonriente a casa, por la carretera, me han parado los Mossos con la intención de metérmela doblada. Han mirado y remirado los papeles del coche, el seguro, el carnet de conducir, etc... buscando el mínimo fallo para tocarme los huevos. Afortunadamente, todo en mi coche está en regla. Aunque la media hora de puteo no me la ha quitado nadie. Así que,

... volviendo -de nuevo- sonriente pero mosqueada a casa, he llegado y he abierto el buzón. Y he encontrado mi primera multa en los 11 años que conduzco. Cabe decir que me ha dolido mucho y me he puesto a llorar, más por la humillación que por los 50 euros que me han soplado –y eso que estoy en el paro.

Detalles:
Exceso de velocidad en una vía limitada a 50Kms/h... en la que yo iba a 65Kms/h.
Fecha: 24-07-07. Y fecha límite para pagar: ¡24-09-07! O sea, HACE DOS DÍAS.
He tenido que pagarla a todo trapo por teléfono y comerme la penalización...
Es vergonzoso. En este ayuntamiento todo se hace mal y a destiempo. Y el servicio de correo es penoso. Le partiría la cara al alcalde y a su vigilante local (que es mi vecino, el único que no saluda, se le habrán subido los aires de “falso poli” al chicuato cabrón, que eso es lo que es).

¡Mierda!


P.D. Por la tarde he tenido OTRA entrevista que no sabría si calificar de éxito o de desastre. El entrevistador me ha recordado al gordo de mi ex-jefe. Pretende que "le demuestre lo que soy capaz de hacer" realizando (en negro) un proyecto de paisajismo que durará dos meses, y del cual me llevaré una comisión SÓLO si consigo venderlo al cliente. En ese caso, A LO MEJOR SE PLANTEA meterme en plantilla. Todo ha quedado en el aire. Ha sido rápido y surrealista. Para variar, "ya me llamará".
Que se vaya a la mierda.

Soy la Reina del Proyecto en Negro. Debo tenerlo escrito en la frente.
Me voy a cortar las venas... T_T

lunes, 10 de septiembre de 2007

Historia nº 2


"Un buen día, a primera hora de la tarde, bajé a Barcelona en coche para hacer unas gestiones. En la entrada a la ronda, en una subida, me topé con la típica caravana de entrada a la ciudad. Frené. Delante mío, todos los coches estaban parados. Por el retrovisor vi formarse una cola interminable. “Hay para largo”, pensé. Cambié la música y me acomodé. Algunos conductores hacían sonar el claxon de forma insistente. Al momento, miré por el retrovisor y la cola HABÍA DESAPARECIDO. Reinó un absoluto silencio, durante el cual no pude apartar la vista del espejo, atónita. De pronto sonó un claxon cercano y parpadeé, y vi al tipo enfadado del coche de atrás. La cola estaba allí, igual que antes. Y delante no había nadie. Me pitaban para que avanzara. Temblé durante el resto del trayecto..."

Historia nº 1


Seguro que gustaréis de este tipo de historias. Y no hablo de las famosas leyendas urbanas, sino de esas situaciones extrañas e inexplicables que te ocurren un buen día, y que no te dejan pegar ojo en toda la semana, recordándolas insomne en la cama, tapado hasta las orejas...

Por mi parte, pocas veces he experimentado un miedo de ésos que paralizan el cuerpo y la mente, pero sí, he pasado por ello, aquí estoy para contarlo. Lo que vais a escuchar es cierto. No son cuentos ni relatos. Que lo creáis o no es vuestro problema. En estas vivencias no cabe ningún tipo de sugestión, como veréis, pues todas sucedieron en circunstancias de lo más comunes, y analizarlas no es mi tarea.

Así pues, poneros cómodos y prestad atención a esta primera historia...

"Cuando vivía con Oscar en pleno parque natural (ahora vivo en el pueblo), mi casa era una planta baja rodeada de un alto muro de contención de tierras, sobre/tras el cual se extendía el bosque, y más allá las montañas. Entre el muro y la fachada de la casa se formaba un pasillo absurdo sin salida de apenas metro y medio de ancho, al que daban todas las ventanas de la casa y la puerta de entrada al comedor. Al final de ese pasillo estaba la leñera, y delante aparcábamos las motos.

Una noche me desperté escuchando ruido en el “pasillo exterior”, junto a la ventana de la habitación, como si alguien arrastrara algo pesado y metálico...

“Mierda, nos están robando una moto”, pensé, y desperté a Oscar en silencio. Con sólo abrir los ojos, se le descompuso la cara al escuchar el ruido al otro lado de la ventana. “Hay alguien”, dijo en voz baja, y me hizo señas para que me levantara lentamente, sin hacer ruido y sin encender la luz.

Es en casos como éste en los que te das cuenta de tu capacidad de premeditación –que no de reacción- ante el peligro inminente, y ¡de verdad que uno se sorprende! porque Oscar, ni corto ni perezoso, cogió un HACHA enorme de la chimenea, y ante su iniciativa asesina, yo cogí un ARCO y unas FLECHAS (flipa) que teníamos en la pared, puramente decorativos, pero que en alguna ocasión habíamos disparado con éxito contra latas de coca-cola.

Así pues, de madrugada y de esa guisa, armados hasta los dientes, dispuestos a descuartizar y/o atravesar brutalmente al ladrón, nos dispusimos a abrir la puerta y sorprender al intruso. Tras la puerta y con las armas a punto, esperamos el momento adecuado.

Cuando el sonido, que se movía de un lado a otro, estuvo DIRECTAMENTE detrás de la puerta, simultáneamente y sin pensarlo abrimos la puerta y salimos gritando como un par de trolls, y allí fuera NO HABÍA NADA, sólo el silencio y el muro. (...) Así que sin comprobarlo dos veces, entramos en tropel y pateamos la puerta hasta cerrarla, y corrimos a la cama, a taparnos la cabeza con la manta, el hacha, el arco y las flechas.

Toda la operación llevó apenas veinte segundos.

Más tarde el ruido volvió, por supuesto, y duró toda la noche, pasillo arriba y abajo, pero el miedo nos pudo y aguardamos inmóviles, con los ojos como platos, a que saliera el sol.

Cuando salimos con los primeros rayos, todo estaba en orden, y el bosque tranquilo.

Nunca investigamos el origen del ruido..."

Explico esta historia muerta de risa por lo cómico de la situación, aunque se me sigue erizando el vello cuando me pregunto si...

¿Habríamos atacado, de haber visto algo? ¿Con qué consecuencias? ¿Cómo convences a la policía de que fue defensa propia, si el ladrón tiene un hacha en la cabeza y una flecha en el estómago? En fin... juzgad vosotros mismos...

... porque el miedo nos paraliza, pero también nos da alasssss.............

domingo, 22 de julio de 2007

8 curiosidades de mi persona

Le cojo el testigo a Cosichka y echo a correr. Invito a que hagáis lo propio conmigo, en cuanto llegue a meta.

De momento, y desmarcándome del resto, os voy a deleitar con ocho curiosidades neurótico-obsesivas que me describen bastante bien (lo que no quiere decir que mi vida se reduzca a ellas, claro):

01. No me gusta cocinar. Odio el cacharreo, el olor a comida, el calor de los fogones, el aceite salpicando y mil cosas que la cocina comporta. Aún así, tengo un paladar exquisito, y soy la reina del pesto y la carbonara. Mi casa perfecta es la que NO tiene cocina.

02. Tengo la curiosa manía de ponerme y quitarme los zapatos en la puerta de casa. Entrar con los zapatos de la calle me parece una cochinada. Cuando vienen visitas, sólo deseo que leviten sobre el parquet.

03. Tengo lo que se denomina entomofobia. Los insectos voladores me producen TERROR. Lo mismo da que sea una mosca, un abejorro o un escarabajo gigante.

04. No utilizo la escoba. Me parece que, en vez de barrer y recoger, volatiliza el polvo y lo deposita en los muebles. Soy fan incondicional del aspirador, en toda la casa y a cualquier hora.

05. Debo ser la única mujer de melena lisa y sedosa que NO desearía tener rizos. Ése es un mito que hay que desmentir. Me encanta mi pelo.

06. Soy purista en todo lo que hago. O como dice mi familia: puñetista.

07. Todo en mi casa, y en mi vida, está ordenado según el orden cósmico de mi cabeza. Sólo yo lo entiendo y lo respeto. Me jode en extremo que se altere ese orden, ya sea cambiando un CD de sitio, doblando los calcetines del revés o alterando la perfecta geometría en que están mis libros, macetas, cojines...

08. No puedo estar en casa. Se me cae encima. Soy rebelde y callejera, pero si he de estar en casa, prefiero estar SOLA. Yo no ensucio, ni desordeno, ni cocino ni alboroto. Cuando estoy en casa es como si no estuviera.

Podría seguir......................

Como veis, soy una joya... (risas)

miércoles, 18 de julio de 2007

Datura stramonium


Tres individuos en un salón. Una diosa, un bufón y un efebo. Al bufón le gusta la diosa, a la diosa le atrae el efebo, y al efebo... ¿quién sabe? El efebo es turbio y ambiguo... un delicioso bocado.

El salón, digamos, no es muy sofisticado. Es oscuro y patético. La única ventana se abre a un patio interior, desnudo y triste. A las cortinas de visillo les hace falta un buen lavado. Sobre los muebles reposan horribles figuritas de cristal, fotos rancias de familia... y una buena y gruesa capa de polvo. Huele a viejo por todas partes, a colonia barata y a cocina y a mugre... “... y qué hago yo aquí”, se preguntan la diosa y el efebo. El bufón, en cambio, está como en casa. De hecho, está en SU casa.

El bufón los ha invitado a comer. Intenta ser amable, ofrece jarras de buen vino y hace mil payasadas como buen anfitrión. Quiere que lo acepten, no intenta ir más allá, es simple y no tiene maldad. Le atrae la diosa, sí, pero es una atracción inofensiva, de pura admiración, para nada lasciva, le inspira respeto. La diosa, en cambio, es muy perra, y no puede parar de mirar al efebo. Lo desnuda con sus ojos, lo lame de arriba abajo, lo despoja de su delicada piel y lo devora, sin piedad, hasta dejar sólo los huesos, con los que se hace preciosos collares y pendientes, merecidos trofeos por tan magnífica presa. “Tómame aquí y ahora” grita sin voz, pasando la copa –ceremoniosamente- al blanco de sus fantasías.

¿Y éste? Se limita a beber, a dedicar largas e intensas miradas –negras y morunas- cargadas de promesas, tanto a la diosa como al bufón. Como ya hemos dicho, es turbio y ambiguo... un delicioso, ¡mmmm... delicioso! bocado... Coge la copa sin más ceremonia que alargar la mano, y la saborea lentamente. La diosa no puede más... se le humedecen los ojos, va a explotar de un momento a otro. El bufón, a lo suyo, va y viene sin parar, con vino, comida y candelabros, botellas y cestas de fruta, ajeno a lo que ocurre a su alrededor. No tiene ni idea de lo que se cuece. Y así de ingenuo y feliz, se disculpa y baja a por más vino...

... y a la diosa se le abre el cielo –que por ello es una diosa-.

- ¿Has probado el Datura stramonium? Es una planta medicinal, ¡se le atribuyen poderes afrodisíacos! Tengo una amiga que lo ha probado, y dice que no pudo parar de Llorar de Placer... ¡Llorar de Placer!! ¿... lo imaginas?

El efebo la mira, interesado, y la diosa sonríe, sonríe sin parar, y repta lentamente sobre la mesa, en dirección a su presa. Derriba vasos, platos y botellas. Derriba muros y fortalezas. Avanza y se hace grande. Unos largos y afilados colmillos asoman por los extremos de su encantadora sonrisa...

(...) Un minuto más tarde se abre la puerta, y aparece el bufón con aire apresurado. La diosa y el efebo ¿lloran? extasiados, ríen y beben y lo miran divertidos. “Jódete”, parecen pensar. Lo que pasó en ese minuto, nunca lo sabrá el bufón...

... pero su casa ya no huele a viejo por todas partes, a colonia barata y a cocina y a mugre. Huele a sangre y a gloria. Es un aroma que él –pobre y desgraciado bufón- no volverá a percibir. El aroma del triunfo. De la belleza. De la diosa y del efebo.

Huele a Datura stramonium.

lunes, 16 de julio de 2007

Trío de Corazones


Años a, no recuerdo en qué ciudad ni en qué circunstancias, mi otro Yo me preguntó por mis fantasías sexuales.

-Sexual o no, yo sólo tengo una -contesté.

-¿Y bien?



-Bueno, pues resulta que me considero poliándrica -este término me lo adjudicó él-, con lo cual, puedo amar a dos personas a la vez. No tienen por qué ser hombres -sonreí con un guiño-, pero mi fantasía es vivir con los dos a los que quiero. De una forma legal, ya sabes. Levantarme cada mañana y tenerlos a mi lado. A los dos. Desayunar juntos y despedirlos con la mano, mientras ellos se alejan de casa, camino al trabajo. En cuanto a mí, trabajaría en casa, en un invernadero enorme en el jardín (viviríamos en una masia restaurada), cultivando extrañas especies vegetales, con las que abastecería a los hoteles y floristerías de la zona. Yo misma haría los repartos por la mañana, en mi viejo 4x4 lleno de barro. A primera hora de la tarde llegaría mi segundo marido (en orden, pero no en importancia), pulcro e inmaculado de la oficina, y me sorprendería en el invernadero, pegajosa por la alta humedad del ambiente, con las manos y la cara llenas de tierra, transplantando, abonando, o quién sabe qué. Y me haría el amor contra los estantes atestados de flores, cogiéndome de la cintura por detrás y levantándome las faldas hasta taparme la cabeza. Sonrientes y agotados, nos ducharíamos y nos prepararíamos unos granizados para tomarlos mientras hacemos la cena. Mi primer marido llegaría a la hora de cenar. Con él, que es un poco hippie, tendría largas sesiones de sexo tántrico nocturno, mientras mi otro hombre duerme o nos observa extasiado. Y así, día tras día, seríamos felices y comeríamos perdices.

-Me gusta. Pero tú ya tienes un marido. ¿Quién sería el otro?

-Nooooooo..... ¡no te lo voy a decir!

sábado, 21 de abril de 2007

Streamline..!

Viernes por la tarde. Acabo de salir de la escuela, ha sido un día genial. Vuelvo a casa en coche, por carretera. Por enésima vez, quemo "Streamline". La canto a pleno pulmón, extasiada en su melodía brutal.

Y, por enésima vez, también ÉSTO:


¿Por qué -siempre- algún kamikaze quiere joderme el día?!



Nota: Ésta foto no la hice ayer conduciendo (risas) sino hoy, yendo de copiloto. Para que veáis que en esta carretera SIEMPRE hay algún personaje que quiere morir...

El Perro Mongol, II


Estaban haciendo el amor. De pronto él la miró, interrogante. Bosque temblaba.

"No."
Él se apartó, suavemente, y se derramó en la alfombra. Y ella se echó a llorar.

Bosque acababa de renunciar -quizá- a lo que más deseó en esta vida. Cazar al perro. Al Perro Mongol.

El Perro Mongol, I


Lejos, muy lejos, allí en las estepas, Bosque le preguntó al Perro Mongol:

"¿Algún día me amarás como te amo yo a tí?"
Y él, cogiendo una aguja y un bol de arroz seco, le contestó:
"Toma. Coge este arroz. Aguanta la aguja. Ve tirando puñados de arroz sobre ella, y cuando algún grano se clave en la punta, ven y dímelo."
Sonriendo se levantó, y salió de la tienda tarareando y llevando consigo la luz del farol.

Dentro, en la oscuridad, sonó una carcajada.

viernes, 30 de marzo de 2007

Tumbleweed Western


Siete de la mañana. Sueña el despertador. Y digo sueña, porque lleva horas sonando con la vana esperanza de que yo lo apague. Fuera hace un viento brutal, lo escucho muy bien. El viento es un factor determinante en mis despertares. De él depende un despertar lento, perezoso, feliciano camino a la ducha, o un despertar brusco, procedido de un "mierda", corriendo a asomarme a la ventana. Hoy es

mierda,
así que me toca salir corriendo a mirar fuera. Y allí está. O mejor dicho: no está.

No está la jardinera. Con mi hermoso ejemplar de Rosmarinus officinalis 'Prostratus' que, como su nombre indica, está postrado, ...pero que en este caso está empotrado. Empotrado abajo, en el callejón, delante de un coche negro con el techo levemente abollado (...)
mierrdaaa...!
A ver: piensa. Dispongo de 40 minutos. Si bajo ahora, con el pijama rojo, calcetines de Epi y Blas, abrigo y zapatillas, lo más probable es que me sorprenda la ley de Murphy en forma de vecino, o de algo peor. Además es hora punta en el pueblo, ya escucho arrancar varios coches. Mejor me espero. A las ocho habrá menos gente.

Dicho y hecho. Me meto en la ducha, me visto. Desayuno y me pongo el abrigo. Miro por la ventana. ¡Bien! Una chica está subiendo al coche negro abollado. ¡Bieeen! No parece ver nada raro en el coche. En dos minutos se habrá ido y bajaré a por la jardinera. Me aparto de la ventana, oigo un motor de coche y bajo pitando las escaleras. Sin bolso ni nada, sólo las llaves y la cara de demonio, silbando un tema imaginario y riendo para mí misma. Abro la puerta, giro la calle a paso ligero, me meto en el callejón -que no tiene salida-, y se me baja la sangre a los pies. El coche sigue ahí, y la chica está dentro. La jardinera está enmedio, y la ventana está encima. Y yo estoy delante y ahora detrás.



He pasado de largo el coche, la mirada perdida, intentando no mirar ni a la chica, ni a la jardinera, ni hacia la ventana. Cualquier objetivo me delatará, así que mejor evitarlos todos. Paso de largo y me quedo de pie, esperando un coche ficticio que ha de salir del párking del edificio. La chica me mira por el retrovisor, entre curiosa y mosqueada por lo absurdo de la situación. Y yo la miro a ella.

Después de tres largos minutos, diez cruces de miradas y unos cuantos matojos rodantes, la chica se cansa y mete primera. Saca el coche lentamente, mirándome a través del espejo, aplastando -en mi cara no se mueve ni un músculo- parte de mi hermoso ejemplar de Rosmarinus officinalis 'Prostratus' que, como su nombre indica, está postrado, ...pero que en este caso vuelve a estar doblemente empotrado en el asfalto, y desaparece calle abajo.

En ese momento, consciente de mi triunfo, recojo la jardinera herida y la subo a casa. Sin bolso ni nada, sólo las llaves y la cara de demonio, silbando un tema imaginario y riendo para mí misma.

viernes, 2 de marzo de 2007

Los agujeros

En la sobremesa de la cena he tenido una duda existencial, quizá provocada por un exceso de hidratos de carbono. Una cuestión de vida o muerte que, lejos de intrigar a Oscar, le ha provocado una crisis risoria incontrolable que le ha dejado fuera de juego, por la que yace ahora en el sofá, semimuerto y boca abajo.

La duda es: Los agujeros de la nariz, ¿son siempre iguales? ¿Tienen una proporción respecto a la nariz de la que son? Es decir, si una nariz es chata, los agujeros son pequeñitos y están en la cara

"no, están en el culo, jajajajaj"
pero si hablamos de una nariz larga, ¿dónde están los agujeros? ¿Pegados a la cara o pegados a la punta de la nariz? ¿O van de cara a punta, largos?
¿Y cómo puede sobresalirme la nariz de la cara 1,5 dedos
"¡butifarras! ¡vaya dedos!! jajajajaj"
y sobresalirle a Oscar ¡3 DEDOS!
"venga ya, eso no es verdad" -dice echándose tres dedos a la cara.
¿Y Pinocho? ¿Dónde tenía los agujeros cuando decía mentiras? ¿En la punta? ¿En la base? ¿Eran rendijas de 5mm. de ancho por 500 de largo? ¡Qué asco, joder!

Al final he hecho unos croquis (qué lástima no tener scanner), y he resuelto el tema.

¡PERO PINOCHO NO TENÍA AGUJEROS! Porque era de madera.
"jajajajajajajajaj"

sábado, 27 de enero de 2007

Trilogía de la Venganza

Primera Parte: No pagué mi parte de las obras (innecesarias) de la carretera del pueblo. Han resultado ser de una chapucería tremenda, por no hablar del diseño arcaico y chabacano que lucen (o deslucen). La comunidad de vecinos ha llevado a juicio al ayuntamiento, para que las obras las pague Rita la Puta Chulita, y sorprendentemente hemos ganado.

Segunda Parte: Planeamos robar la luz de la farola del callejón, la que tenemos a un palmo de la ventana. La que nos deslumbra de noche y atrae insectos en verano. La que casualmente no funcionaba la noche que nos robaron la moto, casualmente, tras tres avisos del ayuntamiento diciendo que allí no podía estar. La misma farola que el alcalde se niega a retirar o, al menos, desconectar. Ya tenemos el material, la semana que viene realizaremos los ajustes pertinentes. Resulta que mi invernadero de orquídeas requiere 26º diurnos en invierno, y una iluminación especial extra, y de alguna forma hay que ponerle luz y calefacción. Voy a crear un espacio tropical de alta montaña. XD

Tercera Parte: Hemos descubierto que también podemos robar luz de la escalera, la que siempre está oscura porque hace tres años que se le fundió una bombilla, la que administra un gestor que choriza más que gestiona, el que nos cobra más de 100€ trimestrales por el mantenimiento de un ascensor que nunca funciona.

La venganza es muy dulce, y ancha es Castilla...

lunes, 22 de enero de 2007

Ikea y las emociones

Lunes a las 14h. Ikea de Badalona. Mi madre y yo hemos ido a comprar cuatro chorradas, ya que ella tiene el día libre. Mi hermano no tiene cole, y lo hemos dejado abajo, en el Chiquipark.

Llegamos a la cola para pagar y nos colocamos. 5min. después (no enseguida, sino un ratito después), viene una pareja con el carro abarrotado y se nos pone detrás.

Mujer: ¡Uy! Cariño, ¿nosotros no íbamos detrás de esa señora?
(refiriéndose a la señora de delante nuestro).

Me giro y los miro, interrogante.

Mujer: Sí, sí, ESTAS DOS no me suenan de nada.
Mi madre: Perdone, pero llevamos un rato y no hemos visto a nadie delante.
Hombre: PUES SERÁ QUE EL CARRO ES PEQUEÑO, SEÑORA. NOSOTROS YA ESTÁBAMOS AQUÍ, ¡NOS HABREMOS DESPISTADO UN SEGUNDO!!¡
Mi madre: Pues...
Hombre: ¡¡QUE TE CALLES!!


Flipamos y nos damos la vuelta. No queremos seguirle el juego.
El hombre se gira hacia su mujer y le dice por lo bajo, pero asegurándose de que le oímos: "Ya no queda gente con educación".

Yo: Si no le importa, lo que tenga que decir nos lo dice a nosotras.
Hombre: OJITO CON LO QUE ME DICES. ¡¡MÍRALAS!! ¡¡A SABER DE DÓNDE HAN SALIDO!! VAYA PAR DE AMARGADAS, SEGURO QUE SE CUELAN EN TODAS PARTES. SE DEDICAN A ESO. A SABER DE DÓNDE HAN SALIDO. ¡¡QUÉ POCA VERGÜENZA!! ¡¡VERDULERAS!! ¡¡GITANAS!!
Mi madre: Oiga, ¡sin faltar al respeto!!
Hombre: ¡¡Y SE PONE CHULA!! ¿TE PONES CHULA, EH?? ¿TE PONES CHULA??
Mujer: Déjalo, cariño, están amargadas. Vaya tela. Menuda gente.


Nos giramos y pasamos de ellos. El hombre sigue diciendo cosas por lo bajo, pero se le escucha perfectamente: "Déjalas, tienen prisa, ahí se estampen con el coche y se maten. Como me digan algo, les parto la cara. Se la parto. Me han pillado de buenas, que si no..."

A eso que giran el carro y, sin querer, me arrean una ostia con las maderas (de hecho, un ostión en toda la cabeza).

Mi madre: ¡CUIDADITO CON TOCAR A MI HIJA!
Hombre: ¡¡SEÑORA!! ¡¡QUE YO NO HE HECHO NADA!! ¡¡COMO ME DIGA ALGO MÁS, LE REVIENTO LA CARA!!


Y le levanta la mano.

Mi madre: ¡Como me toques, llamo a los Mossos!!
Hombre: ¡¡Y YO A LA POLICÍA!!
Yo: Pues venga, llámalos, ¡LA QUE ESTÁS LIANDO! ¿TÚ TE ESCUCHAS? YO SÍ, ¡Y ME ESTÁ DANDO VERGÜENZA!!


Y así hasta que hemos pagado y nos hemos ido. Frases como "les parto la cara", "ahí se maten", etc etc nos han amenizado la espera.

En fin, si una cosa es cierta, es que en Ikea afloran las emociones. En las parejas se va el amor y queda la bestia. Y por no pagarla con su mujer, el hombre la ha pagado con nosotros.
¡QUÉ VERGÜENZA, POR DIOS, QUÉ VERGÜENZA!

martes, 20 de junio de 2006

Veet Rasera

Por dios,
que alguien me explique cómo sobrevivir a la crema depilatoria

01. sin achicharrarse los pelillos de los dedos,
02. sin rasurarse accidentalmente un trozo de antebrazo,
y sobretodo,
04. sin quedarse peladita como una muñeca.
Pero ésto, ¿tiene algún truco que yo no sepa?!

jueves, 18 de mayo de 2006

Dr. Incompetente

¿Cómo estaríais vosotras si vuestro médico de la Seguridad Social se pusiera enérgicamente unos guantes de goma y le aullara a su ayudante:

VASELINA!!
...mientras os mira arqueando las cejas en plan Groucho Marx?

Y qué decir si, encima, os cuenta una ristra de anécdotas "graciosas" que sólo hacen reír a la enfermera?

Y si, lejos de solucionar tu problema, te da hora para agosto o septiembre para hacerte una simple ecografía?
Y cuando tengas el resultado, llamas y pides hora para venir a verme.
Anda ya! ¿Para ÉSTO cotizo yo a la S.S.?! Yo me voy a mi médico privado! que, aunque me cobra 100€ por visita, ni hace chistes ni se unta las manos de lubricante...