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Sant Esteve de Palautordera, Barcelona
Hoy he descubierto el Verdadero Objetivo de la Vida: Ser Feliz.
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martes, 20 de octubre de 2009

Llueve

Llueve fuera (y llueve dentro). Y con esa lluvia, que todo lo empapa y todo lo arrastra, afloran los miedos cual elementos microscópicos de la tierra que se ven impulsados hacia arriba, a la superficie, obligados a flotar en un charco de agua sucio y maloliente.

Mi estado de ánimo pende y depende del estado del tiempo. Avanza la ansiedad conforme avanza el otoño, el invierno me sume en la tristeza, y renazco en primavera con los primeros brotes y el regreso de las aves. Una paradoja, pues hasta hace bien poco, me encantaban los días oscuros de otoño, el frío y la lluvia; los asociaba con el calor del hogar. Sofá y mantita, familia, castañas.

Una se siente sola en días como hoy, pues con el mal tiempo se queda en casa, pone música, y pasa las horas dialogando consigo misma. Los objetos del hogar se convierten en la pelota del náufrago: siempre presentes, siempre observando y escuchando lo que a una le pasa por la cabeza (que casi nunca es bueno).

En mi caso, como dice aquél anuncio, tengo de todo en la cabeza, menos caspa. Por un lado está el tema del trabajo: los parados tendemos a asumir altos grados de apatía, quizá hartos de tanta negativa, de sentirnos día tras día como putas mierdas prescindibles para los demás. Nos buscamos la vida como podemos, y acabamos "trabajando" para amigos y familiares con la (quizá) falsa certeza de que, digan lo que digan, lo que están haciendo es regalarnos el dinero, es decir: darnos limosna. Éste es un sentimiento común a todos los parados. Viene en el pack, y te lo tienes que comer a la espera de tiempos mejores. (...)
Por otro lado, está el tema de los hijos: llevo tiempo intentando tener uno, sin éxito. Una llega a creer que, además de ser una escoria social, también lo es como mujer. ¿Qué motivación he de tener, si la vida no me brinda una oportunidad? :(

¡Y que conste que soy consciente de la artificialidad de estas ideas!... que lejos de ser ciertas (o al menos no tanto), son fruto de mi mente. Pero, ¿cómo luchar contra una misma? Soy como Artax hundiéndose en el Pantano de la Tristeza (una escena que siempre me ha hecho llorar, y que ahora me viene al pelo), aun sabiendo que no tengo motivos de queja, y que personas en situaciones realmente malas luchan y sobreviven, y sonríen y abrazan a los suyos.

La verdad es que me ahogo en un vaso de agua. (...)


En fin. Una se pasa los días en silencio, esperando un cambio, dándole vueltas a la cabeza, preguntándose continuamente:

¿... y si...?

lunes, 15 de junio de 2009

Cromos de picar


Cuál ha sido mi sorpresa al encontrar, en un viejo álbum de fotos, un puñado de cromos con los que jugaba cuando era pequeña! Así que he decicido empezar a coleccionarlos, y agradeceré a todo aquél que aún conserve algún cromo -y no le tenga mucho aprecio- que me lo envíe.

Muchísimas gracias!!

jueves, 17 de abril de 2008

Está lloviendo hoy... por fin



¿Quién no tararea esta canción cada vez que llueve?
Yo la canto bajito, viendo la lluvia caer.

sábado, 26 de enero de 2008

Metal Ballads


Sábado por la tarde. Los sábados eran un día especial. Teníamos 15 años, pero no habíamos vivido ni la mitad. Surgían los primeros amores, se empezaban a definir las personalidades. Cada cual escogía su estilo de música, a cual más rebelde y más puro. Yo escogí el heavy metal: Iron Maiden, Metallica, Stratovarius. Yo era una niña, y mi baza era (sigue siendo) la de ir de tía dura. Ahora lo pienso y me entra la risa.

Los sábados por la tarde empezaban a la hora de comer. Ya no tenía hambre, calculaba el dinero para entrar en el garito. Pensaba en mis amigos, en la birra que me iba a beber (esta vez SÍ me la iba a beber). En cómo engañar a mi madre para volver más tarde. En el billete del metro (¿me quedan viajes en la tarjeta?) y en el túnel del trasbordo de Passeig de Gràcia, largo y tedioso como pocos. Sentía un hormigueo en el estómago, pensaba: “me voy a hacer otro agujero en la oreja”, “le pediré rollo al Lluís”, “compraré incienso en los indios”, y chorradas por el estilo.

Normalmente quedábamos sobre las cinco. Había que aprovechar el tiempo, a la una tenía que estar en casa, y había tanto que hacer!
“En Canaletes a las cinco”.

Canaletes... Cuántos recuerdos me trae este nombre. Ha sido mi punto de encuentro durante más de diez años. Después, bajamos la Rambla, entramos en el barrio gótico, Escudellers. Plaza Real. Alcohólicos, drogadictos y chorizos. ¿Falafel o Shawarma? El olor a detergente y a orina. Un paraíso para los sentidos.
Recorrería estas calles con los ojos cerrados. Lejos de inspirarme temor, me producen un relajante efecto balsámico. Siempre digo que fueron mi hogar durante muchos, muchos años. Me considero adoptiva del viejo Gótico, de sus adoquines sueltos y sus noches lluviosas al abrigo de cualquier portal.

La meta siempre era El Paso. Menudo agujero. Inicio y final de un ciclo vital. Al más puro estilo "Abierto hasta el Amanecer", todavía sigue activo, lo vi no hace mucho.
Entre treintañeras apretadas y moteros enormes de melenas al viento, yo me divertía dando la vuelta a los cuadros, unos enormes pósters enmarcados de nuestros ídolos musicales, que en el reverso escondían imágenes sugerentes de mujeres desnudas. Ante lo evidente (mi garito era un puticlub entre semana), juré amor incondicional a este antro de mierda, y a su portero/camarero cañonazo forrado de cuero que me robó el corazón desde el primer día, que siempre me dejó entrar sin pedirme el carnet, con una sonrisa en la boca susurrándome: “Pórtate bien, y si te hacen algo me lo dices”.
“Ponme una birra”, le decía más tarde, y él me ponía una Coca-Cola cantando a pleno pulmón el tema que estuviera sonando, o explicándome extasiado que "este tío es el mejor guitarrista desde Jimmy Page", aún a riesgo de que alguien en desacuerdo le tirara un botellín desde la otra punta de la barra.

La imagen de cuarenta hombres moviendo la cabeza al unísono, cuarenta melenas guerreras en comunión con un temazo de Metallica, perdurará en mi memoria. Magnífica.

Daría la vida por volver allí.
(...)

Y en fin, estamos a sábado por la tarde, y ya no siento ese cosquilleo en el estómago, no pierdo el tiempo pensando chorradas a la hora de comer, no gozo del trato de favor de ningún portero cañón, no sueño con un beso en los labios.

Pero siempre quedará el Metal...
¿verdad?

jueves, 12 de julio de 2007

The End


Esta mañana a las ocho, para comprar la carne. Haremos una barbacoa. De despedida, ya sabes. Llevamos cuatro meses juntos, viéndonos las caras nueve horas diarias. El vínculo es inevitable. Nos echaremos de menos.

Ata, Paco, Julius, Marc, el "Pater", el "Niño", Jordi, David, Jaume, Robert y Mariano... Y yo. Menudos personajes... (risas) Todos particulares, todos extraordinarios.

A las cuatro ya habremos comido y contado los chistes pertinentes. Y todos, sin excepción, evitando la despedida, nos quedaremos hasta las seis. Al fin y al cabo, es nuestra rutina. Echaremos el tiempo, entre burlas y bromas. Echaremos unas risas. Echaremos un último vistazo a nuestro alrededor, al césped que hay que segar, a los arbustos que hay que podar, a las flores que hay que regar. Y pensaremos: "¿quién lo hará a partir de hoy?"

Llegaremos a casa y nos pegaremos una ducha renovadora. Y bajo el agua, tendremos la sensación de haber cerrado un ciclo. Hoy es el primer día del resto de nuestras vidas. ¿Y mañana? Quién sabe...

Chicos, me alegro de haberos conocido. Espero que nuestros caminos se crucen algún día. Y si no, construyámoslos ¡coño! de marmolina rosa...

domingo, 20 de mayo de 2007

Mis Mujeres


Yo era una niña mimada. Hija única, una muñequita en un matriarcado de 5 mujeres: mi abuela y sus cuatro hijas, una de ellas mi madre.

Mi abuela llevaba el fregao: cocinaba, planchaba, me llevaba cada día al colegio y me iba a recoger. Me despertaba cada mañana y me peinaba, haciendo oídos sordos a mis quejas por su manera de hacerlo (a mis ojos, las coletas siempre estaban torcidas o poco tirantes). Yo era una déspota, y gritaba en extremo.

Me llevé más de un pescozón por ser tan quejica. El modo era éste: mi abuela levantaba la mano y la dejaba caer, perfectamente vertical hacia mi cráneo, de manera que el enorme anillo de oro de su dedo anular impactaba certero. Era un dolor agudo y punzante que me arrancaba un "Ayy!!" seguido de una risa, como cuando te das en los huesecillos del codo. Con el tiempo me dió también en la boca, según ella por hablar demasiado (reconozco que siempre he tenido la lengua muy larga). La nuestra era una verdadera relación madre-hija. Amor-odio.

No tengo un solo mal recuerdo de ella, sino todo lo contrario. Me divierte recordarla tal y como era: cabezona, mentirosa y algo ladrona (los mercadillos eran su objetivo preferido). Ociosa a las tragaperras y al bingo, una superviviente. Me educó a base de bien. ¡Cómo la quería! La llevo en el corazón.

Cabe decir que el enorme anillo de oro lo heredé yo, por derecho legítimo. :)


(…) Mis tías eran jóvenes cuando yo nací. Dos de ellas tenían novio y estudiaban. La otra tenía un bar de copas con mi madre. Las tres me querían (me quieren) como a una hija, me cargaban a cuestas y salían con sus amigos. Yo era una más de la pandilla. Era parte de Su Vida.

Recuerdo las excursiones al Tibidabo, a la playa de la Barceloneta, a la Plaza Catalunya a dar de comer a las palomas. Recuerdo la escuela de adultos a la que asistía mi tía Carmina y a la que, por extensión, iba también yo. Su profesor me sentaba en un pupitre y me daba unos folios y unos lápices, y allí echaba las horas pintando.

Recuerdo la habitación con literas, los zapatos de tacón y los sujetadores por doquier. Recuerdo a los chicos con los que salían, los discos de Camilo Sesto y Raphael, la afición de mi tía Mari a la música de Miguel Bosé, y las escandalosas e interminables fiestas de cumpleaños que celebrábamos.

Recuerdo que el novio (ahora marido) de mi Madrina era un poco bruto, y cuando jugaba conmigo, yo acababa siempre llorando.

Más tarde, cuando crecieron y se casaron, recuerdo las casas en las que vivieron, y los fines de semana que pasé con ellas y mis primos pequeños, rodeada de amor, pero fría por dentro. Siempre sola. Lejos de mi madre.


(…) En cuanto a ella, tengo pocos recuerdos de la infancia. Recuerdo que siempre estaba durmiendo, trabajando o por ahí. Recuerdo sus regalos. Cómo confió mi educación a terceras personas.

Siempre tuvo otras prioridades. Trabajo. Dinero. Novios. Recuerdo a cada uno de ellos. Cómo ocupaban mi sitio y la alejaban de mí. Los buenos colegios que me pagó, la ropa de marca que me compró. Las largas vacaciones en la casa de la playa, en la que nunca estuvo más de tres días seguidos.

Recuerdo sus falsas promesas, mis llantinas y mi frase más amarga, que le repetía casi a diario: “Mama, no me mientas”.

Ahora me dice Te Quiero cada vez que me llama por teléfono.
Ya no me miente.
Pero sigue yendo por libre, sola, en su mundo.


(…) ¿Y mi padre?
No, a él no le recuerdo.


P.D. Te quiero, mama. Pero hoy me duele.

jueves, 1 de marzo de 2007

Flor de Loto


Mi novio Fermín (gran nombre para un andrógino de ojos verdes) solía cantarme esta canción al oído, ya fuera en la calle, en un bar abarrotado, en la cama o en el coche.

Yo cerraba los ojos. Escuchaba. En ese instante, era su Flor de Loto.

Esta melodía sigue aferrada a él, y hoy la recupero extasiada. ¡Cuántos recuerdos me trae! ¿Qué queda de su cálido aliento en mi oído?

“Ésta es mi Flor de Loto, y yo era su sombra...........”

domingo, 28 de enero de 2007

Paz, luz y mucho amor!


Es genial recibir de vez en cuando correo de un amigo lejano, al que echas de menos, diciéndote cositas como ésta:

(...)
Que la luz de mil amaneceres bañe tu alma, y que los dioses abran las puertas que te encuentres en tu camino para saldar tu KARMA!

Un besito dulce.
Bijaya.

Paz, luz y mucho amor!

domingo, 3 de diciembre de 2006

Si pudiera volver atrás...

... volvería a aquella noche en tu azotea, estirada sobre una toalla, escuchando "4th Of July" en mi viejo walkman, mirando las estrellas cogiéndote de la mano. Queriendo besarte y sin atreverme.

... volvería a hacer el amor por primera vez, a gritar "EMPUJA" llorando sin motivo, mirando mis pies alzándose al cielo y, debajo, la estúpida expresión de tu cara.

... volvería a recorrer en moto las curvas de aquella montaña, aferrada a tu cintura, con los ojos cerrados, inmortalizando el momento aun sabiendo que no nos volveríamos a ver.

... volvería a entrar en aquella capilla petada de gente, cegada por los flashes, sintiendo que soy tuya y que ya no hay vuelta atrás.

Volvería. Sin duda.

sábado, 5 de agosto de 2006

Nos hacemos mayores

No sé si es porque estoy de vacaciones (después de un mes infernal), porque se me ha inundado la casa con las últimas lluvias, o porque no veo mucho a mi madre, pero estoy triste, y eso que sólo me quedan cinco días para irme a Nepal.

Aquí mi hermano y nuestra sobrina Berta, qué guapos están, cómo crecen.


:( No me gusta decirlo, pero

nos hacemos mayores...

martes, 25 de julio de 2006

La amante

Por amiga, por amiga.
Sólo por amiga.
Por amante, por querida.
Sólo por querida.
Por esposa, no.
Sólo por amiga.
De ésto hace mucho, y duele intensamente. Desde tus poemas, vuelo gris y rasante.
¿Dónde han quedado mis alas y su bonito color?

domingo, 18 de junio de 2006

Carpe Diem

Mi vida ha pasado de ser una carrera agónica y desenfrenada por vivir el momento,

"It's a maze for rats to try,
It's a race, a race for rats,
A race for rats to die."
...a ser una especie de apacible tarde de domingo.
Mi vida pasa, lenta y sosegada. Y aún así, no ejerzo control sobre ella.

Un poco de acción, ¡por favor!

sábado, 10 de junio de 2006

Como dedos de mono

Mi primer novio -Marc, se llamaba-, con dudosas intenciones, me preguntó una tarde:

-¿Tú tienes los pezones desarrollados?
-Más que tu cerebro, -le contesté.
Teníamos 13 años. Nuestros encuentros se limitaban a algunos besos y un cigarro (yo no los fumé ni los fumo ahora), en un intento de parecer adultos.

Desde entonces, me inspecciono cada día, esperando a que estas mierdecitas rosas crezcan y adquieran el aspecto alargado, oscuro y acaramelado de un dátil. Un dátil jugoso y obsceno.
Arrugados y negros como dedos de mono -que diría mi amiga Cristina.
Tengo 28 años, y los sigo mirando. Cada día.

miércoles, 10 de mayo de 2006

R.


Ayer soñé con la bella Afrodita, y me dijo tu nombre:

Ruth
(otra vez)
Fuiste mi punto de inflexión, no podré borrarte.
Fuera de mí.

Burbuja roja


"Hoy voy a navegar,
por unas pompas de jabón,
para poder trasnochar...

Ocultado en mi corazón,
radiante, azul, fuerte, verde, maduro, ¡que compás!

tu verás
si hoy en día no hace falta ná,
más,
que volar..."

Hay melodías intemporales, como ésta de Macaco...

lunes, 8 de mayo de 2006

Every me and every you

"Sucker love is heaven sent.
You pucker up, our passion's spent.
My hearts a tart, your body's rent.
My body's broken, yours is spent.

Carve your name into my arm.
Instead of stressed, I lie here charmed.
Cuz there's nothing else to do,
Every me and every you..."


"Amor idiota, sentencia del cielo.
Te arrugaste, agotamos la pasión.
Mi corazón un ácido, tu cuerpo en alquiler.
Mi cuerpo está roto, el tuyo agotado.

Talla tu nombre en mi brazo.
No me supone un esfuerzo, aquí miento encantado.
Porque no hay nada más que hacer,
Todo yo y todo tú... "

martes, 18 de abril de 2006

Los bufos flautistas

Oscar me conquistó regalándome un sapo.
- Canta como si tocara la flauta- me dijo.
Y aquél sapillo, con su voz de flauta dulce, entonó una canción...

Estos días me he acordado mucho de él.

Así que Oscar me ha traído otro sapito. Le hemos puesto de nombre Houdini.
Es un maestro del escapismo, se pasa el día jugando al escondite.
Y yo lo encuentro siempre, guiada por su música...

viernes, 7 de abril de 2006

Mis viernes


Mis tardes del viernes tienen muchas horas. Horas lentas y naranjas, como el tren que cojo cada día para volver a casa.
Pero los viernes no cojo ese tren. Lo dejo escapar y me sumerjo en la ciudad...

jueves, 23 de marzo de 2006

Dónde durmiste anoche

"My girl, my girl, don't lie to me,
tell me where did you sleep last night.

In the pines, in the pines,
where the sun don't ever shine.
I will shiver the whole night through..."


Yo también he dormido entre esos pinos,
y es verdad que allí no brilla el sol...

jueves, 9 de marzo de 2006

Where is my mind?


"With your feet in the air and your head on the ground,
try this trick and spin it, yeah!
Your head will collapse,
but there's nothing in it.
And you'll ask yourself...

Where is my mind?"


En la intimidad de mi iPod, casi siempre suena este tema.