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Sant Esteve de Palautordera, Barcelona
Hoy he descubierto el Verdadero Objetivo de la Vida: Ser Feliz.

viernes, 27 de abril de 2007

Instintos


Como animales que somos, tenemos instintos: el ins­tinto Sexual, el instinto Social y el instinto de Conservación. Son los que nos definen como individuos. En cada persona hay uno que prima. Y en mí, estoy convencida de que es el primero (risas). Nos empeñamos en darle importancia al sexo, más de la que tiene. Tienes pareja estable (novio/a, esposo/a) y no puedes pecar de obra -so pena de que te llamen puta-, pero sí de palabra, pensamiento u omisión (más risas). ¿Has de amar y desear a una persona, y negar que existen otras con las que te excitas y te masturbas? Es ridículo. ¿Cómo se controla? ¡Es un instinto!



De puertas adentro todos somos iguales. Perseguimos, cortejamos, excitamos, y a menudo a quien no toca (¿pero quién lo dice?). En el fondo deseamos (de forma individual) lo que nosotros mismos censuramos (en comunidad). Así somos.

¡Qué idiotas!

sábado, 21 de abril de 2007

Streamline..!

Viernes por la tarde. Acabo de salir de la escuela, ha sido un día genial. Vuelvo a casa en coche, por carretera. Por enésima vez, quemo "Streamline". La canto a pleno pulmón, extasiada en su melodía brutal.

Y, por enésima vez, también ÉSTO:


¿Por qué -siempre- algún kamikaze quiere joderme el día?!



Nota: Ésta foto no la hice ayer conduciendo (risas) sino hoy, yendo de copiloto. Para que veáis que en esta carretera SIEMPRE hay algún personaje que quiere morir...

El Perro Mongol, II


Estaban haciendo el amor. De pronto él la miró, interrogante. Bosque temblaba.

"No."
Él se apartó, suavemente, y se derramó en la alfombra. Y ella se echó a llorar.

Bosque acababa de renunciar -quizá- a lo que más deseó en esta vida. Cazar al perro. Al Perro Mongol.

El Perro Mongol, I


Lejos, muy lejos, allí en las estepas, Bosque le preguntó al Perro Mongol:

"¿Algún día me amarás como te amo yo a tí?"
Y él, cogiendo una aguja y un bol de arroz seco, le contestó:
"Toma. Coge este arroz. Aguanta la aguja. Ve tirando puñados de arroz sobre ella, y cuando algún grano se clave en la punta, ven y dímelo."
Sonriendo se levantó, y salió de la tienda tarareando y llevando consigo la luz del farol.

Dentro, en la oscuridad, sonó una carcajada.