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Sant Esteve de Palautordera, Barcelona
Hoy he descubierto el Verdadero Objetivo de la Vida: Ser Feliz.

domingo, 2 de diciembre de 2007

1+1

Compañeras, amigas y conocidas parecen haber oído la llamada de la naturaleza, y se han puesto a procrear cual conejas. ¿Qué sienten ellas, que no siento yo? ¿Cuál es la razón de mi aversión a los niños? ¿Por qué yo no tengo la necesidad de perpetuar mis genes? ¿Acaso no sirven? ¿Acaso soy mala, o egoísta por ello? ¿Se me pasará el arroz, como dicen las malas lenguas?

¿Por qué yo no quiero ser madre? ¿Por qué no me lo permito? ¿Habrá nacido ya el que será mi hijo? ¿Es ése mi sino? ¿Me estará llamando, pequeño y desnutrido, desde algún lugar lejano? ¿Por qué no le escucho? ¿Debería ir a buscarle?

Y si voy... ¿me querrá como a una madre?

domingo, 4 de noviembre de 2007

Lesson 1: Dulce de Membrillo



En mi estación favorita, no hay nada más gratificante que pegarse un homenaje cocinando Dulce de Membrillo.

La receta es sencilla:

1kg. de Membrillos
800gr. de Azúcar
Zumo de 1 Limón

Se coge una cazuela amplia y antiadherente.

Se exprime el limón, y se echa el zumo en la cazuela. Podemos hacerlo finamente, con un exprimidor, o espachurrando el limón en plan Conan. En este caso, ojo con las pupas de los dedos, que ésto escuece un huevo.

Se lavan los membrillos a conciencia, hasta que desaparece toda la pelusilla que los recubre. Se cortan a gajos, se les quita el corazón con un pequeño cuchillo indestructible, (dejamos la piel) y se van echando velozmente los trozos en la cazuela, antes de que se oxiden y se pongan negros. Esta operación ha de ser sumamente rápida y delicada, so pena de pegarse un tajo y manchar los membrillos.

Volcamos el azúcar sobre los membrillos, removemos (no es tarea fácil si disponemos de una cazuela de dimensiones reducidas) y encendemos un fuego suave.

Tapamos y vigilamos el tema de vez en cuando, removiendo, para que no se pegue el azúcar.

Cuando los trozos de membrillo estén (por fin) blanditos y floten en un mar rojo de azúcar fundido (es curioso pero huele a manzanas asadas), se retira la cazuela del fuego y nos disponemos a batirlo todo -para ello recomiendo no meter a saco la batidora en la cazuela, sino pasar el mejunje a un recipiente adecuado que no salpique membrillo por doquier- hasta obtener una mezcla suave y homogénea, rosada y letal (puro magma), que volcaremos en recipientes preferiblemente ignífugos.
* En este punto es muy importante NO CHUPAR LA CUCHARA como he hecho yo.
Cuando la pasta solidifique, tendremos dos tuppers tremendos de dulce de membrillo que podremos guardar en la nevera, congelar, regalar, dosificar o devorar a discreción.

En la próxima lección os hablaré de los Odiosos Gusanos de las Castañas.

A los golosos, ¡Salud!
Que, yo, en cuanto recupere la lengua, le pegaré saque al membrillo.

domingo, 14 de octubre de 2007

Dominancia apical


¡Ven! y coge mi cuerpo.
Muérdelo, y hazlo sangrar
Sángralo, y hazlo cuajar
Cuájalo, y hazlo parar.

¡Ven! y coge mi alma.
Átala, y hazla matar
Mátala, y hazla gritar
Grítala, y hazla callar.

¿Pues qué voy a hacer si te vas?

¡Ven! Y arranca mis ojos, que prefieren morir
a llorar...

miércoles, 3 de octubre de 2007

Bienvenida al Infierno

Esta mañana, al salir de casa, he tenido un pensamiento: Hoy no será un buen día. Pues resulta que algún gilipollas ha atrancado mi puerta del rellano con la ventana de ventilación (cosas del mal diseño), impidiéndome bajar a la calle. Me he visto gritando ¡auxilio! por el quicio de la puerta, hasta que me he dado cuenta de que el ascensor ya funcionaba (llevaba semanas estropeado), y ésa ha sido mi salvación.

Cabe decir que por esa ventana de ventilación, por otro lado enorme, ya que hace 1x2 metros, se ve perfectamente el interior de mi invernadero, y verlo así, desde la escalera, me ha dado la sensación de estar exhibiendo mi intimidad a la comunidad de vecinos. Vamos, como si en vez de mostrar mis plantas, se me mostrara directamente a mí, y en pelotas... Además, a Oscar le ha dado este año por plantar marihuana, y me ha puesto la planta en el invernadero. Esta mañana, el aroma porruno se extendía por toda la portería (a quién se le ocurre abrir ESA ventana)...

Así pues, una vez en barcelona, y tras una mañana lluviosa de dolorosa depilación (enooormes tiras de cera caliente arrancándome los pelos, la piel y el alma), he ido a buscar a mi amiga Cristina, que hace cinco días le abrieron el coche para robar cualquier cosa que hubiera en el interior (o sea, nada) y que, recuperada ya del disgusto, dos noches después se lo acabaron de destrozar con la intención de robarlo, pero sin éxito. "Los coches son pozos sin fondo", le he dicho cuando caminábamos en dirección al mío. Y no me equivoco... porque cuando he ido a arrancar, ha sido imposible.

LA BATERÍA HA MUERTO.



Menudo rock&roll: llama a la grúa, media hora esperando, conecta las pinzas a la batería, intenta cargarla, no funciona, "Señorita, a dónde los llevo", y yo: "Pues nos lleva -a mi coche y a mí- aquí al lado, a 60 kilómetros de nada..." ... El de la grúa con cara de disgusto, y el viaje una odisea, a todo trapo por la autopista con las ventanillas bajadas, y las quejas del tipo cada vez que le tocaba pagar un peaje.

Con el coche ya en buenas manos, he vuelto a casa a pie (1h. y media caminando por la carretera, vivo en el Culo del Mundo), pensando: "Pues menos mal que ha pasado hoy, y no el lunes, que es mi primer día en el trabajo nuevo", y me ha dado la risa. Ojalá todo fuera así de simple. Llamas a la grúa, te pegan el palo, y duermes pelada pero tranquila.

Y finalmente, y como no podía ser de otra forma -pues no olvidemos que hablamos de MI y mis Increíbles Historias Personales-, riendo en el arcén por la estupidez de mis problemas, se ha puesto a diluviar. He llegado a casa empapada como un pollo y riendo a carcajadas.

Al fin y al cabo... el día no ha estado mal... :)